Rosas, escritor


Autor: Fermín Chávez, del libro 500 Años de la Lengua en Tierra Argentina.

Sobre la compleja personalidad de Juan Manuel de Rosas (1793-1877) no todo está dicho, escribimos hace más de una década al ocupamos de sus aficiones literarias, las que no eran extrañas al círculo de su familia, comenzando por su padre. Recordemos lo que su sobrino Lucio V. Mansilla escribió de don León Ortiz de Rozas -padre de Juan Manuel-, quien hacía "versos de circunstancias" (Rozas, 1898).
A su vez, su hermana Mercedes Rozas de Rivera escribió narraciones y poesías, y el más conocido de sus textos es María de Montiel, una novela de tema histórico que publicó bajo el seudónimo de M. Sasor en 1861. Y dos sobrinos, el ya nombrado Lucio Victorio y Alejandro Valdez Rosas, el otro, fueron escritores, con mucho brillo el primero de ellos, ciertamente.
En carta a su amigo Juan Manuel Terrero, escrita en Gran Bretaña el 4 de junio de 1853, Juan Manuel le pide lo siguiente: "Entre lo mucho que me falta cuento un librito muy interesante para mí, por ser escrito de mi propia letra y contener enseguida de su dedicatoria mía a Manuelita, porción de poesías, en la que hay no pocas composiciones puramente mías, y otras corregidas por mí. Quizá se encuentre entre lo que aún está en tu poder. Si así fuese, mándemelo sin demora alguna".
Ventura de la Vega, hijo de una amiga de Manuelita Rosas, lo visitó en julio del mismo año 1853, y al contar pormenores de la entrevista expresa: "Es un hombre instruidísimo, y me lo probó con las citas que hacía en su conversación; conoce muy bien nuestra literatura, y sabe de memoria muchos versos de los poetas clásicos españoles" (Cartas íntimas de Ventura de la Vega, 1874).
A su fiel amiga Josefa Gómez, en carta del 7 de agosto de 1858, entre otras confidencias le dice: "Cincuenta años he estudiado al hombre; y de lo que es capaz en su ferocidad. Cuando me muera acaso verá el Mundo lo que sobre eso, tengo escrito, en lo referente a la Ley Pública, a la Religión del hombre, sea cual fuere su creencia religiosa, y sobre la ciencia médica". En su testamento de 1862, cláusula 16, dispuso: "Y además entregará también mi albacea, el señor Roxas, todos mis papeles curiosos, y libros manuscritos, con excepción de las tres obras, sobre la Religión, la una; Ley Pública la otra, y ciencia médica la otra que según la cláusula siguiente 17a. tomará para sí el honorable lord vizconde Palmerston...".
En el codicilo que agregó al testamento en 1873, cláusula 24, mandó lo siguiente: "El Diccionario y gramática Pampa manuscritos, los dejo a Manuelita, por su muerte a Máximo su esposo, y por muerte de éste a sus hijos, por escala de mayor edad". Sobre estos últimos, Adolfo Saldías escribió detalles de sumo interés en 1904, y la obra fue posteriormente editada por Oscar R. Suárez Caviglia y Enrique Stieben.
En 1924, Carlos Correa Luna descubrió versos escritos por Rosas para ser cantados en los campamentos. Con tales materiales tienen relación los Santos proclamados durante la campaña contra los indios enemigos, entre los que figura el endecasílabo de Góngora: "Humilde-Soledad-Verde y Sonora".
El historiador Dardo Corvalán Mendilaharsu halló en el Museo Histórico Nacional una libreta, escrita con la buena caligrafía de don Juan Manuel. De ella publicó en julio de 1933 una pieza curiosa, titulada "Desespera y muere", narración romántica que no parece ser una traducción.
Interesa aquí más que nada considerar el libro más conocido, escrito por el "héroe del desierto" antes de su llegada al primer gobierno. Nos referimos a "Instrucciones para los mayordomos o encargados de estancia", editado por primera vez en 1856 y reeditado en 1908 y 1951. Por las materias que en dicha obra trata su autor se abren las puertas a muchos términos de significado argentino, o americano.
Desde el arcaico mestura -que está en el Arcipreste de Hita- hasta el misterioso vocablo comada, pasando por términos usuales como rodeo, guasca, hechor, madrinas (yeguas), mojinete (del rancho), redomón, reyuno (animal con la oreja cortada), corderaje (por corderada), trasquila (trasquileo, trasquiladura), chasque, cuzco, retobo (forro de cuero) y manea (por maniota, del latín manica, esposas), aparecen repetidos a lo largo de las Instrucciones, caracterizadas por su minuciosidad.
Entre las perlas idiomáticas que localizamos en el texto rosista figura la siguiente: al dictar normas para tratar a los caballos cojudos -padres de las manadas-, señala que "Los que tienen más alientos son los mejores", y en seguida define: "Los alientos son agujeritos que están en las narices". Y cabe consignar esta frase llamativa: "Los caballos porrudos deben desporrarse". En este caso, porra no es cachiporra, sino cabellera muy poblada y descuidada. Un párrafo especial merece el vocablo retajos, referente a la hacienda, de caballos y burros. Hay que señalar, en cada marcación, "dos potrillos para retajos en cada ciento que se hierren", y quedarán cojudos "para retajarlos a los dos años" (Instrucciones). En el Uruguay le dicen retarjado al equino operado quirúrgicamente en el miembro genital, para mantenerlo en celo y sin que pueda fecundar a las hembras, con la misión de excitarlas. Rosas argentiniza bajo la forma retajo, término cuyo origen está en el verbo castellano retajar. El vocablo se conserva en algunas provincias, como en Entre Ríos. Al referirse a las señales y marcaciones de la hacienda, el Restaurador futuro habla de "las campanillas mal hechas" y que entre una y otra debe quedar "una cuarta", un palmo. Esa señal denominada campanilla quedó perdida en el tiempo. Y al hablar de las enfermedades de los caballos, menciona los hormigueros, que deben curarse agujereando el vaso enfermo con "la punta de un asador", no con cuchillo. El término viene de la enfermedad llamada hormiga.
De la palabra chicharrón Rosas forma un adjetivo y dice "en barrica chicharronera". Crea un giro propio: "enlazar de manganeta", esto es, de jugarreta, y en otro pasaje del libro, hablando de las carretas, escribe: "El pértigo no debe estar asentado en el suelo, sino parado sobre el muchacho". El sustantivo muchacho nada tiene que ver con el original, ya que aquí denomina aun palo de apoyo, para la lanza del carro o la carreta.
En páginas memorables Lucio V. Mansilla (Entre nos) cuenta que Rosas su tío lo puso en apuros gramaticales y le leyó el Mensaje a la junta "pronunciando la ce, la zeta, la ve y la be". Esta preocupación gramatical aparece verificada en ocasión de una carta que don Juan Manuel le escribió a Carlos H. Ohlsen, el 15 de junio de 1873, y en la que alude a su yerno "mi muy querido haijado Juan María Terrero". Ohlsen recogió el término y le consultó si se escribía de ese modo en Buenos Aires. Rosas, en carta del 18 de junio del mismo año, le contesta: "Frecuentemente padezco esta clase de distracciones, tomando unas letras por otras. Hoy mismo, al leer una carta después de concluida para corregirle las faltas, encontré haber escrito sonso por zonzo. En las diez y ocho mil palabras que mandé ha más de veinte años para el aumento en el Diccionario Salvá, que es el que uso, puse "haijado v. ahijado ". "Sonso v. zonzo ".
El profesor Angel Rosenblat, al comentar el incidente, opina "que ello no era más que una manera de llamar zonzo o sonso al señor Ohlsen, que en realidad lo era". Pero de esto basta. Tal vez corresponda agregar que era verdad que Rosas frecuentaba el Diccionario Salvá, aun en medio de la pampa, según afirmación de su sobrino Mansilla.

Ver más >>

 

Presentación Antología de
Poesía y Narativa titulada
"Misterios y Revelaciones",
realizada en abril de 2001 en Casa José Hernández
(Ex-Vieja Casa del Escritor) de la Sociedad Argentina de Escritores - (SADE) ubicada en México 524.

 

Presentación Antología de
Poesía y Narativa titulada

"La Nieve puede
caer en Primavera",
realizada en diciembre de 2006 en la Sede Central de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE)
ubicada en calle
Uruguay 1371.

Presentación Antología de Poesía y Narrativa titulada "Cinco sentidos", efectuada en abril de 2010 en la Academia Porteña del Lunfardo

Presentación Antología de Poesía y Narrativa titulada "El milagro de la palabra", efectuada en diciembre de 2010 en la Academia Porteña del Lunfardo


Presentación Antología de Poesía y Narrativa titulada "El milagro de la palabra", efectuada en diciembre de 2010 en la Academia Porteña del Lunfardo

 


Inicio
- Quienes somos - Círculo de Escritores - Concursos Literarios Argentina - Cuentos- Poesías- Artículos - Ultimos libros - Libro recomendado
Reconocimiento - Nuestro rincón -Autores del Círculo de Escritores - Premios - SADE - Contacto


Creadores Argentinos: Av. San Juan 1146 10° A (C.P: 1147) Ciudad Autónoma de Buenos Aires Tel (+54-11) 4304-7283

Copyright © 2002-2003 - creadoresargentinos.com - Diseño Patricia Quintero